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Venezuela

Arco Minero y su explotación sexual

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El informe de la Misión de Determinación de Hechos, sobre el Arco Minero del Orinoco, recoge testimonios de cómo operan los trabajos y explotaciones sexuales en las minas. Las principales víctimas son mujeres y niñas.

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Foto Jhoalys Siverio
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En el contexto del Arco Minero del Orinoco, los testimonios que la Misión Independiente de Determinación de Hechos de las Naciones Unidas recogió sobre la violencia sexual, no solo deja constancia de los abusos a los que se someten principalmente mujeres, adolescentes y niñas. Si bien algunas acceden a la prostitución por necesidad, otras terminan por coacción de los “sindicatos”.

El trabajo sexual del arco minero en las minas al sur de Bolívar funcionan mediante las currutelas, nombre asociado a corruptelas y que introdujeron garimpeiros brasileños. Son especies de locales con los que cuenta cada campamento minero, y cuyo dueño debe pagar una cuota al sindicato para estar allí.

“En los centros urbanos y periurbanos, las mujeres y niñas suelen ofrecer servicios sexuales en las calles y en las plazas, como en los casos de El Callao y Sifontes. En esos entornos, algunas trabajadoras sexuales las conocen popularmente como ‘cafeseras’, ya que parecen estar vendiendo café, pero es generalmente sabido que también ofrecen servicios sexuales”, incluye la Misión en su informe.

Testimonios

Uno de los testimonios que recabó la Misión fue el de una trabajadora sexual. Relató que ella y otras compañeras sufrieron violencia física y sexual cerca de la terminal del Kilómetro 88. Nunca denunció por miedo a las represalias. Además, no solo los miembros de los sindicatos figuran como victimarios, también agentes estatales.

“Un minero que trabajó en varias minas alrededor de El Callao entre 2002 y 2021 explicó a la Misión que los miembros de los sindicatos violaban a las mujeres que querían: ‘si a un malandro le gustaba una mujer, iba a buscarla y ella no podía negarse’. Este minero escuchó hablar de muchos casos de mujeres ofreciéndose a los miembros de las bandas para proteger a sus hijas: ‘Los malandros venían a buscar a las niñas, y las madres suplicaban que se acostaran con ellas en su lugar, para proteger a sus hijas’”.

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Sin salida

Un militar también dio fe de que muchas mujeres llegan a las minas por cuenta propia. Agregó que una vez en esta red, no las dejan salir.

En el informe citan un estudio de la Universidad Católica Andrés Bello, de 2020, sobre las formas de esclavitud moderna en el estado Bolívar. Allí se hace referencia al caso de una adolescente de 15 años acosada por un minero en la plaza Bolívar de Tumeremo.

“La joven se negó y fue amenazada de muerte por ese rechazo. La adolescente fue entonces obligada a trasladarse a la mina con el joven. Una vez al mes los miembros del sindicato le permitían bajar al pueblo para ver a su madre, pero siempre bajo supervisión”, reseñó.

Entre los testimonios hay casos de secuestros y presunta desapariciones forzosas. A la víctima se le vio por última vez cuando un minero se la llevó bajo coacción. También retienen a niñas en contra de su voluntad.

Una gran parte de las mujeres que realizan trabajo sexual han acudido a las zonas mineras por la falta de alternativas económicas (…) Así, las mujeres suelen ser obligadas a realizar servicios sexuales sin poder salir libremente de las minas o locales donde trabajan”.

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Consecuencias

Rechazar a un minero o un pran conlleva a la violación, la violencia física o la muerte.

“Una mujer que trabajó en una mina en Las Claritas hasta 2018 afirmó que, en la mina, a las mujeres que rechazan a un hombre, las golpean y las maltratan. Ella explicó que, si a una mujer la solicita un miembro del sindicato, ‘la única manera de que salga de allí, lamentablemente es que se haya muerto porque por su voluntad no la dejan salir’”, se lee en el informe.

Otras llegan por captación bajo falsas ofertas de empleo. Al llegar al lugar, las obligan a prostituirse.

Sobre el abuso por parte de agentes estatales, la Misión recibió denuncias sobre funcionarios que se aprovecharon de las mujeres y abusaron de su posición de poder para obtener sexo de manera gratuita.

Explotación infantil

Algunos testimonios de menores de edad afirmaron ejercer la prostitución libremente. Sin embargo, la Misión se ampara en los estándares de derecho internacional para desestimar ese supuesto consentimiento sexual por ser menores de 18 años.

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“La explotación sexual de niñas y adolescentes es particularmente frecuente en las minas. Organizaciones locales especializadas en derechos de los pueblos indígenas han denunciado que muchas de las currutelas y locales donde se ejerce la prostitución, esclavizan a niñas y adolescentes indígenas, cada vez de menor edad, por la preferencia por las más jóvenes”.

Uno de los testimonios indicó que vio al menos a 25 niñas y adolescentes trabajando en currutelas de San Luis de Morichal, en Sifontes. Las de mayor vulnerabilidad son niñas y adolescentes solas o en situación de pobreza.

Esta situación no se centra solo en el sur. Del sector de Vista al Sol, en San Félix, también hay niñas que viajan a las minas para prostituirse. Este hecho lo naturalizan sus familias como una forma de que lleven ingresos económicos al hogar.

Así, se dan casos como el de “una adolescente de 16 años que se fue a Santa Elena de Uairén con engaños para cuidar de otros niños. Al llegar al lugar la pusieron a ofrecer servicios sexuales”.

O que en Tumeremo, según testimonio de un minero, se organicen fiestas los fines de semana para rifar la virginidad de niñas. El entrevistado habló de que “se ofrecían niños también, según el interés sexual del minero”.

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Una adolescente indígena reveló a la Misión que ejerció la prostitución por necesidad, pero para soportar tomaba alcohol y se drogaba.

Las alcabalas

Las decenas de alcabalas que hay a lo largo del sur de Bolívar y la frontera con Brasil se aprovechan para que funcionarios abusen de su poder. Obligan a sus víctimas a acceder a actos sexuales con la retención de sus documentos de identidad, por ejemplo.

“En septiembre de 2021, una mujer venezolana que viajaba por la Troncal 10 desde El Callao hacia Brasil con sus hijos e hijas menores de edad, le relató a la Misión que, al pasar por unas alcabalas en el camino, varios efectivos de la GNB le pidieron que les hiciera actos de naturaleza sexual para dejarla pasar”.

En 2020, durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19, el cierre de la frontera con Brasil sirvió para que militares cobraran sobornos a cambio de permitir el paso. Otros optaron por cruzar por trochas, donde se conseguían también a militares o miembros de grupos criminales que también exigían “vacunas” o favores sexuales.

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Cortesía: http://www.el-carabobeno.com

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Venezuela

Intentó asesinar a su expareja en Cagua: detienen a una pareja por el crimen

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Detenida una pareja por el intento de homicidio de un joven de 18 años en Cagua, estado Aragua, tras un despliegue operativo del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC).

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Detenida una pareja por el intento de homicidio de un joven de 18 años en Cagua, estado Aragua, tras un despliegue operativo del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC). Los funcionarios adscritos a la Delegación Municipal Cagua lograron la aprehensión de Yusmeyri Yeratdin Soto Ruiz, de 21 años, y Diego Jesús Vargas Herrera, de 19 años, señalados por su presunta responsabilidad en el delito de homicidio en grado de frustración.

Las pesquisas de campo e investigaciones desarrolladas por la policía científica permitieron esclarecer los violentos hechos registrados en la localidad aragüeña. Según la reconstrucción del caso, Yusmeyri Soto irrumpió de manera violenta e intempestiva en la vivienda de su expareja, una víctima de apenas 18 años de edad. Sin mediar palabra, la agresora accionó un arma de fuego y disparó en múltiples ocasiones contra el joven, causándole heridas de gravedad que obligaron a su traslado de emergencia hacia el centro asistencial más cercano, donde recibió atención médica especializada para salvarle la vida.

Tras perpetrar el ataque, la mujer emprendió la huida de la escena del crimen junto a Diego Vargas a bordo de una motocicleta. Sin embargo, la rápida respuesta de las autoridades permitió rastrear el paradero de los sospechosos. Durante el procedimiento de captura, los efectivos del CICPC recuperaron el vehículo utilizado para escapar tras el atentado. Ambos involucrados fueron privados de libertad de inmediato y puestos a la disposición de las fiscalías correspondientes del Ministerio Público para hacer frente a los cargos formulados en su contra.

Este suceso resalta la efectividad de las comisiones policiales en el estado Aragua para combatir la impunidad y esclarecer agresiones violentas motivadas por conflictos sentimentales. La investigación continúa abierta para determinar la procedencia del arma utilizada y cerrar el expediente judicial de este impactante caso que conmocionó a los habitantes del municipio Sucre.

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Venezuela

Detienen a una pareja por maltrato a sus hijos en Táchira: La indignante realidad tras las rejas

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Detienen a una pareja por maltrato a sus hijos de 4 y 12 años en el estado Táchira, en un hecho que ha desatado la indignación de toda la comunidad.

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Detienen a una pareja por maltrato a sus hijos de 4 y 12 años en el estado Táchira, en un hecho que ha desatado la indignación de toda la comunidad. La crueldad no siempre toca a la puerta desde afuera; a veces, vive en el propio hogar. Este devastador caso, esclarecido por los cuerpos de seguridad en la frontera venezolana, reabre un debate urgente sobre la protección infantil y la complicidad silenciosa.

Las comisiones de la Delegación Municipal Ureña del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) ejecutaron la captura en el Barrio Rómulo Gallegos, sector El Tapón, perteneciente a la parroquia Nueva Arcadia del municipio Pedro María Ureña. El operativo fue el resultado de un riguroso trabajo de campo que permitió rescatar a las pequeñas víctimas de un ambiente sofocante de violencia sistemática.

Las pesquisas determinaron que Beiker Darío Sam Ramírez, de 32 años y padrastro de los pequeños, ejercía constantes tratos crueles físicos contra ellos. Golpes con las manos, agresiones con cables e incluso castigos desmedidos utilizando lápices formaban parte de la rutina de dolor a la que sometía a los menores. Sin embargo, la gravedad del caso alcanza otro nivel de alarma: Ruth Dayanara Ontiveros Núñez, de 35 años y madre biológica de los niños, presenciaba los ataques de manera continua y permitía la barbarie sin intervenir para defenderlos.

El maltrato infantil deja cicatrices físicas que sanan con el tiempo, pero las heridas psicológicas provocadas por el sometimiento y la negligencia materna requieren un proceso profundo de recuperación. Afortunadamente, las autoridades actuaron a tiempo para frenar este ciclo de abusos antes de que ocurriera una tragedia irreversible.

Ambos arrestados quedaron inmediatamente a la orden del Ministerio Público, organismo encargado de iniciar el procedimiento judicial correspondiente para garantizar que caiga todo el peso de la ley sobre los responsables. Este suceso nos recuerda la importancia vital de denunciar cualquier sospecha de vulneración de derechos de los niños, niñas y adolescentes. Callar ante el abuso nos convierte en cómplices.

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Venezuela

Polifalcón mató a adolescente en estación de servicio de Boca de Aroa: tragedia e indignación en el municipio Silva

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Polifalcón mató a adolescente en estación de servicio de Boca de Aroa en un conmocionante suceso que ha sacudido por completo a la comunidad del sector Las Delicias y al estado Falcón.

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Polifalcón mató a adolescente en estación de servicio de Boca de Aroa en un conmocionante suceso que ha sacudido por completo a la comunidad del sector Las Delicias y al estado Falcón. Una mañana de rutina se convirtió en una trágica escena de violencia armada cuando Ángel Gabriel Boscán Marín, un joven de tan solo 17 años, perdió la vida tras recibir un impacto de bala en la región infraescapular derecha por parte de un efectivo policial.

¿Qué ocurrió realmente en la Estación de Servicio Boca de Aroa II?

Los hechos se desarrollaron en las inmediaciones de la estación de gasolina del municipio Silva. De acuerdo con los reportes detallados por el periodista de sucesos Gerardo Morón Sánchez, el adolescente transitaba descalzo por los espacios del lugar, vistiendo únicamente un short rojo y una franela negra.

La tensión escaló en cuestión de segundos cuando el funcionario policial le ordenó al joven que desalojara las instalaciones. Según los relatos de testigos presenciales recopilados en el sitio:

  • El efectivo de Polifalcón abordó al adolescente para exigirle que se retirara.
  • Tras la orden, presuntamente se produjo un altercado en el que Ángel Gabriel habría golpeado al oficial en la región occipital utilizando un objeto contundente.
  • Ante esta acción, el funcionario desenfundó su arma de reglamento y accionó el disparador contra el joven.

Ángel Gabriel fue auxilado de emergencia por un ciudadano particular que lo trasladó a toda velocidad hasta el Hospital Doctor Lino Arévalo de Tucacas. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos médicos por salvarle la vida, las graves complicaciones derivadas de la herida de proyectil provocaron su deceso poco después de su ingreso.

Actualmente, las autoridades informaron que el funcionario involucrado en el hecho fue aprehendido inmediatamente. El caso ha sido remitido a la Fiscalía 17 del Ministerio Público, organismo que asumió las investigaciones correspondientes para esclarecer los detalles, determinar las responsabilidades penales y dictaminar si existió un uso desproporcionado de la fuerza.

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